MISIONES.UNO – Caracas vivió durante la madrugada una serie de bombardeos y operativos militares en distintos puntos estratégicos, mientras el expresidente estadounidense Donald Trump aseguró que el mandatario venezolano fue detenido y trasladado fuera del país.

En las primeras horas de este sábado, Estados Unidos puso en marcha una intervención militar de gran escala en territorio venezolano, en un hecho que representa la mayor escalada del conflicto tras cinco meses de tensiones y despliegue naval en el Caribe. La operación comenzó alrededor de las 02:00 de la madrugada, hora local, con explosiones registradas en zonas civiles y militares.
El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó a través de su red Truth Social que el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, “ha sido capturado y trasladado fuera del país”, junto con su esposa. El mensaje fue posteriormente validado por la Casa Blanca, que confirmó la ejecución de un “ataque a gran escala” contra objetivos en Venezuela.
De acuerdo con reportes difundidos por agencias internacionales y citados por el diario El País de España, los ataques se concentraron en instalaciones consideradas estratégicas. Entre los puntos alcanzados se encuentran el complejo militar de Fuerte Tiuna, sede del Ministerio de Defensa; la Base Aérea La Carlota, en el centro de Caracas; el puerto de La Guaira, principal terminal marítima del país; el aeropuerto de Higuerote, en el estado Miranda; y la antena de El Volcán, un nodo clave de telecomunicaciones al sur de la capital.
Fuentes del Pentágono, citadas por la cadena CBS News bajo condición de anonimato, señalaron que la captura del mandatario venezolano habría sido realizada por efectivos de la unidad de élite Delta Force, en una incursión terrestre coordinada con los bombardeos aéreos.
El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, encuadró la acción dentro de la denominada Operación “Lanza del Sur”, iniciada formalmente a mediados de noviembre de 2025 con el objetivo declarado de combatir el narcoterrorismo y a los carteles que, según Washington, operan bajo protección del gobierno venezolano.
Desde Caracas, el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela emitió un comunicado en el que calificó los hechos como una “gravísima agresión militar” por parte de Estados Unidos. Antes de que se conocieran los reportes sobre la presunta captura de Maduro, las autoridades habían ordenado la movilización nacional bajo los planes de defensa denominados “Independencia 200”.
En ese contexto, el ministro del Interior, Diosdado Cabello, convocó a las milicias y a las fuerzas de seguridad a defender la soberanía nacional frente a lo que definió como un ataque imperialista.
La intervención generó reacciones inmediatas en la comunidad internacional. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, condenó el accionar militar y llamó a respetar el derecho internacional. Cuba, a través de su Cancillería, calificó la operación como un acto de “terrorismo de Estado” y reclamó una respuesta urgente del Consejo de Seguridad de la ONU. En la misma línea, Irán denunció una violación flagrante de la soberanía y la integridad territorial venezolana.
Desde la oposición venezolana, el dirigente David Smolansky confirmó los puntos de impacto en Caracas y sostuvo que la intervención se produjo tras la negativa del gobierno de Maduro a avanzar en una transición democrática luego de los acontecimientos políticos de 2024 y 2025.
En el plano operativo, la analista de CBS Margaret Brennan informó que el despliegue del portaaviones USS Gerald R. Ford en el Caribe fue clave para garantizar la superioridad aérea durante los ataques. Además, la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos dispuso la prohibición total para que aeronaves comerciales estadounidenses sobrevuelen el espacio aéreo de Venezuela y Curazao, debido a los riesgos asociados a la actividad militar.
Tras las explosiones, se reportaron cortes masivos de energía eléctrica en amplias zonas de Caracas, especialmente en áreas cercanas a Fuerte Tiuna y El Volcán. Hasta el momento, no se difundió un balance oficial de víctimas fatales o heridos a raíz de los bombardeos ocurridos este 3 de enero.

